Guatemala inició el proceso para diseñar una nueva estrategia contra el narcotráfico, que puede incluir la legalización de las drogas, aunque con el claro mensaje de que “no romperá de manera unilateral los compromisos internacionales”.
Una comisión especial, integrada por altos funcionarios, expertos y representantes de la sociedad civil, se encargará a partir de la fecha de reformar la política interna antidrogas de este país centroamericano para hacer frente a los nuevos desafíos desatados por el flagelo del narcotráfico.
El presidente del país, Otto Pérez Molina, quien desde febrero de 2012 impulsa internacionalmente una iniciativa para buscar nuevas rutas de combate al narcotráfico, entre ellas la despenalización de las drogas, declaró oficialmente instalada la Comisión Nacional para la Reforma de la Política de Drogas.
Esta instancia, dijo, tiene como misión principal diseñar la política de Estado que definirá las estrategias y acciones “más adecuadas” que Guatemala impulsará en el futuro para abordar el tema de las drogas.
Los resultados del trabajo, explicó, se obtendrán “a mediano y largo plazo”, pero mientras tanto, dijo, su Gobierno “seguirá con el esfuerzo de buscar, junto a otros países, nuevas estrategias en la lucha contra el narcotráfico”.
“Hemos levantado regionalmente en Latinoamérica y en la ONU el debate, y queremos seguir insistiendo porque creemos que después de 50 años la política, que hasta ahora es el prohibicionismo, no ha dado los resultados esperados porque no se ha reducido el consumo, la producción y el tráfico”, señaló.