Los guatemaltecos enfrentan hoy una encrucijada al tener que elegir entre Alvaro Colom, del Partido Unidad Nacional de la Esperanza y Otto Pérez Molina, del Partido Patriota, quién dirigirá los destinos del país por los próximos cuatro años.
Para la ciudadanía el tema de la seguridad es el mayor desafío para quien gane los comicios.
Según datos presentados por las autoridades guatemaltecas, en lo que va del año unas 4,568 personas han perdido la vida.
El año pasado, los registros oficiales, indican que hubo 5,885 asesinatos, dejando entrever que hay unos 16 homicidios al día.
Además el que gane, tendrá que enfrentar la corrupción en la policía, el crimen organizado, las maras y sobre todo la pobreza.
Las encuestas publicadas en los últimos días indican un empate técnico, y esta situación provoca cierto grado de incertidumbre, ya que ambas facciones se consideran ganadores; por tal razón los observadores internacionales han solicitado que se respeten los resultados.
Para que no se genere un caos o violencia en este proceso electoral, es necesario que el Tribunal Supremo de Elecciones, haga su trabajo y presente lo más pronto posible los resultados de esta segunda vuelta.
Martínez-Amador, precisa que hay que tomar en cuenta que el nuevo mandatario no tiene mayoría legislativa y ello podría ser un escollo para el desarrollo de los proyectos para el país.
"Cabe recordar que ni Colom ni Otto Pérez Molina, tienen fama de negociadores", ante ello se prevén roces entre el Ejecutivo y el Legislativo, sentenció el analista.
Cualquiera de los dos que logre la silla presidencial tendrá que hacer su mayor esfuerzo para negociar y lograr que Guatemala avance y no se estanque, recalcó Martínez-Amador en entrevista vía telefónica con
Y esta situación es peligrosa, ya que para ganarla, tratarán de complacer al electorado de la mejor manera.
En el caso de Otto Pérez Molina, este podría lograr esa legitimidad tratando de combatir la delincuencia propiciando lo que se denomina la limpieza social y con lo que el 50% de la población está de acuerdo.
En tanto Alvaro Colom, presenta un plan de gobierno más lógico y compacto.
En el entorno del poder político, Colom logró en los comicios de septiembre varias alcaldías que le representan un equilibrio para las obras públicas.