Un cómico de televisión o una ex primera dama. El vencedor de la contienda del domingo entre el actor Jimmy Morales y la operadora política Sandra Torres será el encargado de hacer frente a la ira de una ciudadanía hastiada de la clase política, que ya forzó la renuncia de un presidente en medio de denuncias de corrupción y que espera que estos comicios sean el inicio de una nueva era más transparente.
El país tendrá por primera vez a una mujer de presidente o será conducido por un candidato neófito en la política.
Gane quien gane, el vencedor deberá lidiar con pedidos de reformas profundas, según el presidente interino Alejandro Maldonado, quien asumió tras la renuncia de Otto Pérez Molina y de su vicepresidenta Roxana Baldetti, vinculados ambos a una red que defraudó al Estado por varios millones de dólares.
"Un año le va a dejar al nuevo gobierno para llenar otra vez plazas, calles, avenidas, carreteras, en verdadera protesta social", señaló Maldonado en un reciente discurso a empresarios, aludiendo a las protestas populares que forzaron la renuncia de Pérez Molina. "Este pueblo ya no se va a esperar tres años para salir de nuevo a la plaza".
Candidatos
El comediante Morales, quien se mofa de su condición de inexperto en política electoral, lleva clara ventaja en las encuestas, con un 67% de las preferencias, contra un 32% de Torres, de acuerdo con una consulta publicada el miércoles por el diario Prensa Libre y realizada por la Empresa ProDatos entre el 9 y 14 de octubre con un margen de error del 2.8%.
De confirmarse ese pronóstico, se mantendría la tendencia hacia el cambio vista en la primera ronda del 6 de septiembre, que tuvo como sorpresivo ganador a Morales y en la que el electorado le dio la espalda a Manuel Baldizón, segundo en las elecciones del 2011 y quien asomaba como favorito para esta contienda.
Baldizón terminó tercero, muy cerca de Torres, una empresaria y experta operadora política que se divorció del expresidente Álvaro Colom para saltar la barrera legal que impide que un familiar del presidente pueda llegar a la presidencia.
Se rompió así lo que ya era una tradición, repetida en cuatro oportunidades, según la cual el segundo de una elección ganaba la presidencia en la siguiente.
Las jornadas de protestas se iniciaron en abril de 2015 con la desarticulación de una estructura de corrupción que involucró en temas de sobornos y coimas hasta al presidente.
La investigación fue liderada por la fiscalía guatemalteca y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, un órgano de Naciones Unidas que investiga redes clandestinas y aparatos de seguridad incrustadas en el Estado.
Las investigaciones apuntaron inicialmente a la exvicepresidenta Baldetti, cuyo exsecretario privado Juan Carlos Monzón fue sindicado como el líder de la red, y luego abarcaron a Pérez Molina. Tanto Morales como Torres luchan por posicionarse como el candidato anticorrupción.
Ambos ofrecieron mantener en su cargo a la fiscal general Thelma Aldana y apoyar a la Comisión Contra la Impunidad.
Candidatos a la presidencia firman pacto en favor de la transparencia
Los dos candidatos a la presidencia de Guatemala, Jimmy Morales y Sandra Torres, se comprometieron a combatir la corrupción estatal y con ese fin firmaron un compromiso denominado Alianza Nacional para la Transparencia.
La iniciativa de este pacto fue promovida por el contralor general de cuentas de la nación, Carlos Mencos, con el apoyo del presidente de la Fundación para el Desarrollo (Fundesa), Felipe Bosch; del procurador de los Derechos Humanos, Jorge De León; y del responsable de la organización no gubernamental Acción Ciudadana (AC), Manfredo Marroquín, entre otros.
Mencos recordó que Guatemala recién sale "con inteligencia y en el marco de la legalidad", de una crisis política a causa de los escándalos de corrupción, y "tenemos que ser suficientemente capaces para dar un paso al cambio".
Agregó que el documento establece compromisos concretos para que todas las instituciones públicas trabajen en favor de la transparencia.