Cristina Kirchner enfrenta su peor momento al frente del gobierno argentino.
La disputa con los sectores que representan al campo acabó transformándose en la peor derrota política de la presidenta al perder en el Senado la votación que buscaba imponer las retenciones móviles a la exportación de productos agropecuarios.
La decisión del vicepresidente, Julio Cobos, de votar en contra del proyecto de su propio gobierno, terminó inclinando la balanza a favor de la oposición que festejó como un éxito propio la derogación de la Resolución 125 que enfrentó a ruralistas y gobierno en una guerra de más de 100 días.
La denominada Guerra Gaucha acabó entonces de la peor manera para los Kirchner. La presidenta deberá afrontar ahora lo que le queda de mandato con una imagen deteriorada, enfrentada con su vicepresidente y con los grandes grupos corporativos que manejan la economía y buena parte de la opinión pública.
Ahora deberá sentarse a negociar con los ruralistas sobre una nueva política agropecuaria. Aunque la Sociedad Rural (SRA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) elogiaron la derogación de la resolución 125, también reclamaron importantes reformas.
El vicepresidente de CRA, Néstor Roulet ya mostró su intención de presionar al gobierno para establecer nuevas políticas al declarar que si bien se dio "un paso muy grande" con la decisión del Poder Ejecutivo de derogar la resolución 125, ahora es el momento de "sentarse en una mesa grande para hablar de política agropecuaria".
Para Roulet será necesario establecer "una mesa con reglas de juego claras", para los distintos sectores productivos como la "ganadería y la lechería", lo que permitirá alcanzar mayor sustentabilidad.
"Tengan confianza en la gente del campo -pidió-. Si lo toman como socio, como parte de la Argentina productiva, vamos a producir muchísimo".
En tanto, el titular de la SRA, Luciano Miguens, coincidió en que la derogación de la 125 fue "un paso adelante", pero subrayó que ahora resta fijar compensaciones para los pequeños productores.
Miguens "la 125 era una norma que dejaba fuera de rentabilidad a mucha gente" y agregó que "si bien es ponderado el debate y muchos de los discursos de los diputados, tuvimos que soportar todo este tiempo muchos adjetivos que no tienen que ver con la realidad del sector".
Opinó que Fernández debería realizar cambios en su gabinete.