El guerrero maasai Lempuris Lalasho fue al refugio turístico de Mombasa, en Kenia, para encontrar a una mujer blanca con quien casarse, pero terminó trabajando como peluquero, una profesión que es tabú en su cultura.
Su historia abre una ventana a las presiones a las que se enfrenta su antigua tribu mientras se ajusta a la vida moderna en la segunda mayor economía del este de África, cuyas playas del océano Índico atraen miles de turistas.
En las playas de Kenia y en sus reconocidos parques de safari es común ver a los guerreros maasai, vestidos en sus distintivas túnicas rojas y luciendo collares. Con frecuencia se desempeñan como guías o trabajan en seguridad. Pero a veces, los ansiosos jóvenes que acuden a la costa con la esperanza de amasar fortunas ??"algunos de ellos soñando con casarse con una turista blanca.