Las FARC derribaron con explosivos dos torres de interconexión eléctrica en el suroeste de Colombia dejando cuatro municipios sin energía, informaron fuentes oficiales.
El atentado se produjo en el municipio de Ricaurte, departamento de Nariño, limítrofe con Ecuador, hacia donde fueron enviadas cuadrillas desde la ciudad Pasto, la capital regional, para restablecer el suministro de electricidad, con el apoyo de la fuerza pública.
El gobernador de Nariño, Eduardo Zúñiga Eraso, dijo que en la zona de los atentados opera la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y "es de suponer que es este grupo es el autor del atentado".
La zona, anotó el mandatario regional, "pudieron dejarla minada", por lo que el acceso para la reparación de la torres, que tardará al menos dos días, debe hacerse con sumo cuidado.
La falta de ese servicio, según las autoridades municipales, no afectará las elecciones que se realizan para elegir al alcalde, concejales, gobernador y diputados (legisladores regionales), efectuadas ayer en todo el territorio colombiano, aunque la transmisión de información de los resultados, podría sufrir contratiempos.
En los municipios están utilizando pequeñas plantas de energía para los servicios básicos.