El presidente ruso, Vladimir Putin, que llegó al poder con la promesa de poner orden en el "polvorín del Cáucaso", ordenó "aniquilar a todos los que opongan resistencia. Ningún guerrillero debe salir de la ciudad".
Efectivos de la Policía, del Ministerio del Interior y del Ejército, apoyados por carros blindados, han cercado la ciudad y cerrado todas las salidas para impedir el repliegue de los guerrilleros.
A pesar de los llamamientos a la calma, el pánico ha cundido entre la población, que a centenares ha abandonado en coches particulares esta ciudad de poco más de un cuarto de millón de habitantes. Las autoridades de Kabardino-Balkaria negaron que los guerrilleros hubieran tomado la escuela número "5" o una guardería.
El virus H5N1 es el causante de los brotes que han acabado con millones de aves en Asia y han provocado 60 muertes humanas.
Rumanía exportó el año pasado a la UE 6, 520 toneladas de aves y productos avícolas (en su mayoría preparados de pollo).