Las guerrillas de las FARC y el ELN pagan las matrículas y subsidios mensuales a estudiantes universitarios colombianos para que se vinculen a sus filas, revelaron fuentes policiales y militares citadas ayer por el diario bogotano El Tiempo.
Esta nueva modalidad de infiltración ha sido detectada por los organismos de seguridad en universidades públicas y privadas de las ciudades de Medellín, Cali y Popayán, principalmente, y tiene como fin reclutar jóvenes para que realicen labores de inteligencia y, en algunos casos, atentados dinamiteros.
Según el coronel José Herrera, jefe de la Policía en el departamento de Cauca, del que Popayán es capital, y una fuente de inteligencia militar de Medellín, la estrategia de los rebeldes consiste inicialmente en contactar a alumnos que, por necesidad o por razones ideológicas, estén dispuestos a trabajar con ellos.
Luego les suministran el dinero de la matrícula de cada semestre y un subsidio mensual, a cambio de lo cual los jóvenes se comprometen a hacer inteligencia dentro de los centros educativos, a difundir mensajes guerrilleros y, a colaborar en atentados, anotó El Tiempo. La fuente militar precisó que los insurgentes prefieren a estudiantes de que se destacan por sus intervenciones públicas.