El presidente electo de Ecuador, Lucio Gutiérrez, anunció ayer un gobierno de unidad nacional para la conciliación, mientras se espera que cumpla sus promesas de campaña. Gutiérrez, un coronel de 45 años, recibirá el próximo 15 de enero un país repleto de problemas socioeconómicos, polarizado políticamente y con una compleja agenda internacional, que incluye las relaciones con la conflictiva y vecina Colombia y con EU que mantiene en Ecuador una base militar de operaciones aéreas antidrogas.
El ex coronel de izquierda volvió a dejar a un lado el traje verde oliva ayer, un día después de que resultara electo presidente de Ecuador para un período de cuatro años. En tanto, Gutiérrez apareció ayer ante la prensa sin su tradicional uniforme verde oliva, que según él es de "safari", mientras sus detractores sostienen que es de tipo militar.
111 El ex líder golpista descartó adoptar medidas de austeridad, que puedan golpear a los pobres.
Tras ganar la presidencia en el comicio del domingo, el ex militar dijo que ya no volverá a vestir ese traje, con el cual realizó su campaña electoral por todo el país y con el cual, afirmó, se siente cómodo debido a su larga vida castrense.
Por su parte, el canciller cubano, Felipe Pérez Roque calificó de "victoria contundente" el triunfo del nuevo presidente . "Hemos visto que Gutiérrez ha obtenido una victoria contundente. Creemos que es la voluntad popular y esperamos que tenga éxito".
El representante de la empresa Unisys, Frank Boyd, quien estuvo en la sede del TE, habló brevemente y allí reclamó la "responsabilidad compartida" con el Tribunal.
Sin embargo, el magistrado Valdés Escofery se abstuvo de hacer mayores comentarios acerca de ese planteamiento. Por otra parte, agentes delegados de la Fiscalía Auxiliar ubicaron ayer 9,500 tarjetas bases de cédulas en los depósitos de Unisys, luego que un em- pleado de la empresa que está bajo investigación revelara el sitio en donde se encontraban.
Los agentes de la Fiscalía Auxiliar, Ronier Ortiz y Rigoberto Vargas, realizaron una segunda inspección ocular a los depósitos de Unisys en compañía de uno de los empleados de la empresa que se encuentra bajo investigación y éste les señaló un grupo de cajas en donde habían unas 9,500 tarjetas bases que no fueron ubicadas en el primer allanamiento.
Se informó que las tarjetas base formaban parte del mismo lote de las 30,000 que debieron ser destruidas por la empresa Unisys, pero inexplicablemente se mantenían aún en el depósito y otras fueron ubicadas en manos de un ciudadano mexicano que se presume las vendía a indocumentados.