Los niños que crecen hablando dos o más idiomas tienen menos riesgo de desarrollar Alzheimer más tarde en su vida.
Ese es uno de los beneficios que, según un científico estadounidense, se obtienen con el bilingüismo.
En todo el mundo se cree que el número de personas que hablan dos o más idiomas supera la cifra de quienes sólo hablan uno.
Hasta 1960 las investigaciones mostraban que los niños bilingües parecían tardar más en adquirir la capacidad de lenguaje.
Ahora, según el profesor Jared Diamond, investigador de multilingüismo de la Universidad de California, en Los Ángeles, esas afirmaciones ya no se aplican porque los estudios actuales señalan que no existen grandes diferencias en el progreso cognitivo y lingüístico de niños multilingües y los monolingües.
Pero, afirma el investigador, hay ciertas áreas en las que cuantos más idiomas se hablen, más beneficios para el individuo.
Mejor ajustados.El científico cita el trabajo de Ágnes Kovács y Jacques Mehler, quienes probaron la respuesta de infantes que crecieron con padres que hablaban diferentes idiomas a sus hijos y de infantes que sólo fueron expuestos a una lengua paterna.
Los investigadores diseñaron un juego en el que aparecían marionetas en distintos lados de una pantalla, y antes de la aparición de la marioneta se mostraba una palabra diferente que no tenía sentido. Lo que encontraron fue que los niños "bilingües" se ajustaban más pronto a los cambios y, basados en una clave de lenguaje que se les daba, podían anticipar más rápidamente de qué lado de la pantalla iba a aparecer la marioneta.
Tal como explica el profesor Diamond, ese estudio revela que los individuos que se desarrollan como bilingües tienen más capacidad de concentración en situaciones confusas.