Sara vivió los últimos 38 años con la duda sobre el sexo de la criatura a la que había dado a luz durante su detención bajo la dictadura militar, en Argentina (1976-1983), y que sus captores le arrebataron.
La incógnita quedó revelada cuando ambos se reencontraron poco antes de que Abuelas de Plaza de Mayo oficializara a Mario Bravo como el nieto recuperado número 119. "Es hermosa como yo'', dijo Bravo en rueda de prensa en la sede de la organización. "El encuentro fue muy lindo, emotivo. Se mueven muchas cosas", describió.