La Fiscalía mexicana confirmó el hallazgo de cuatro cadáveres en dos fosas en Carrizalillo, en el sureño estado de Guerrero, después de que sus habitantes pidieran a las autoridades buscar allí a los 43 jóvenes que desaparecieron en 2014.
La Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) detalló en un comunicado que en una fosa "se encontró el cadáver, posiblemente de una mujer, y en la segunda se hallaron tres cuerpos, al parecer dos de ellos de sexo femenino y uno masculino".
"Con las pertenencias localizadas, como la ropa, personal de la PGR trabaja en el procesamiento e identificación de los mismos, mediante análisis de antropología, genética y odontología, entre otros estudios", apuntó.
La institución señaló que también se han recabado las declaraciones de pobladores de Carrizalillo y tomado los perfiles genéticos en la población.
Desde junio del año pasado, esa zona se convirtió en un bastión del cartel Guerreros Unidos.