Los equipos de rescate que remueven los escombros del terremoto de Christchurch en Nueva Zelanda encontraron debajo de una estatua caída una cápsula del tiempo que se cree podría tener más de un siglo de antigüedad.
Se trata de una botella de cristal que contiene un pergamino enrollado y un cilindro de metal cuyo origen está siendo analizado por los arqueólogos.
El frasco fue hallado enterrado al pie de la estatua del fundador de la ciudad, John Robert Godley, una semana después del terremoto.
La cápsula fue entregada al Museo de Canterbury, cuyo personal restaurará el pergamino en una cámara especial antihumedad antes de desenrollarlo para leer el texto escrito.
El alcalde de Christchurch, Bob Parker, señaló que el descubrimiento es un "milagro" porque ocurrió justo una semana después del temblor debajo de la estatua del fundador irlandés de la ciudad, erigida en 1867.
"Algo así nos da esperanza a quienes llevamos días esperando un milagro", dijo Parker.
Otra cápsula del tiempo también fue desenterrada entre las ruinas de la aguja de la catedral del siglo XIX que se hundió por el sísmo, aunque en ese caso se cree que fue depositada cuando hace seis meses ocurrió otro terremoto de 7 grados en Christchurch.