Dos agujeros negros de gran tamaño cohabitan en una galaxia situada a 400 millones de años luz, y se deberían fusionar dentro de varios cientos de millones de años, anunciaron ayer astrónomos en Estados Unidos.
Es la primera vez que se localizan dos agujeros negros que comparten la misma galaxia, gracias a observaciones realizadas con el telescopio espacial norteamericano de rayos X Chandra, lanzado en 1999.
Estos agujeros negros están en órbita uno alrededor del otro. Su fusión, considerada inevitable, debería dar lugar a un agujero negro todavía más masivo, que debería emitir intensas radiaciones y ondas gravitacionales a través del Universo, según los astrónomos.
Las imágenes obtenidas por Chandra muestran la galaxia llamada NGC 6240, que contiene dos agujeros negros absorbiendo toda la materia de las cercanías.
"Estas huellas cósmicas revelan rasgos característicos de los agujeros negros supermasivos. El descubrimiento se hizo posible por la capacidad de Chandra de distinguir claramente dos núcleos, y para medir los detalles de las radiaciones de cada núcleo", señaló Guenther Hasinger, del Instituto Max Planck de Alemania, co-autor de un artículo que aparecerá en la revista Astrophysical Journal.