Las fuerzas de seguridad de Irak descubrieron una fosa clandestina con más de 100 restos humanos en la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad.
Las osamentas pertenecerían a personas asesinadas durante la violencia sectaria que azotó a Irak en los años 2006 y 2007, según las fuentes.
La sepultura fue hallada en el área de Abu Jamis, a unos 25 kilómetros al sur de Baquba, capital de Diyala, una zona que en esos años estuvo controlada por la red terrorista Al Qaeda.