Un grupo de arqueólogos halló la tumba de una supuesta niña sacerdotisa de más de 1.500 años de antigüedad en el centro ceremonial de adobe más grande del mundo, Cahuachi, en la costa sur de Perú. Se cree que la niña, de entre 12 y 14 años, ostentó un alto rango en la elite sacerdotal de Cahuachi.