Un equipo de arqueólogos halló los esqueletos de decenas de niños sacrificados hace más de mil años en el norte de Perú.
El líder de la investigación, el antropólogo Haagen Klaus, de la Utah Valley University, en Estados Unidos, cree que los restos encontrados en el Cerro Cerillos, en la región de Lambayeque, podrían ser la evidencia más temprana del sacrificio ritual de niños en la región andina de América del Sur.
Los restos momificados -más de 80- muestran que los niños fueron drogados con plantas alucinógenas como parte del ritual. También, en algunos casos, les ataron las manos y los pies.
Es posible también, que el sacrificio incluyera la remoción del corazón.
El hallazgo sorprendió a los científicos que buscan entender por qué los antiguos Muchik llevaban a cabo estos rituales brutales.