Las actividades del Congreso de Estados Unidos quedaron perturbadas ayer por un alerta bioterrorista tras el descubrimiento la víspera de una sustancia que resultó ser el agente tóxico ricina, un veneno de origen vegetal que puede utilizarse como arma biológica.
"Las pruebas confirmaron que era ricina", declaró durante una conferencia de prensa en el Congreso el senador Bill Frist, jefe de la mayoría republicana.
"Se trata de un acto terrorista", añadió Frist. "Esto fue enviado con la intención de causar daño". La resina aparentemente no se diseminó por el sistema ventilación del edificio del Congreso, indicó a su turno Tom Daschle, jefe de la minoría demócrata en el Senado.
"Hay indicaciones alentadoras según las cuales, esta sustancia se concentró en un solo lugar", dijo en una conferencia de prensa. "Los filtros no muestran ningún rastro de esta sustancia en el sistema de ventilación", agregó.
El senador dijo sin embargo que "no estará totalmente seguro" hasta que el correo recolectado en los anexos del Senado sea enteramente analizado.
Tres anexos del Senado norteamericano fueron cerrados y el Capitolio, el edificio que alberga a las dos cámaras del Congreso, quedaron parcialmente cerrados con acceso solo de "personal autorizado", dijo una fuente parlamentaria.
Varias audiencias, entre ellas la del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, ante la comisión de las fuerzas armadas, fueron anuladas.