Emulando la experiencia de los habitantes de Gaza, el Gobierno de HAMAS ha comenzado a levantar con adobe las casas que fueron destruidas en la última ofensiva israelí ante la imposibilidad de obtener materiales de construcción.
Las autoridades islamistas diseñan incluso escuelas, clínicas y centros de ocio con ese material, que sirve como alternativa al gris hormigón armado que domina el paisaje de Gaza y que no entra en el territorio palestino por el bloqueo israelí.
"El estrechamiento del cerco y la pro
ibición de Israel a la entrada en Gaza de materias primas de construcción han llevado al Gobierno a considerar cambios en el sistema de edificación", explica Ziad al-Zaza, titular de Economía en la franja.
La onda expansiva de los bombardeos aéreos hizo además trizas las ventanas de 30,000 viviendas.