El ataque de un estudiante armado comenzó con una explosión de vidrios a causa de un disparo a las ventanas de una escuela secundaria de California. Rich Agundez, el policía asignado a la escuela de El Cajón, se levantó sobresaltado y su cerebro de inmediato comenzó a operar a toda velocidad.
Mientras que dos profesores y tres estudiantes resultaron heridos cuando reventaron los vidrios en el ataque del 2001 en Granite Hills High School, Agundez se enfrentó al atacante y le hirió antes de que ingresara a la escuela y usara su segunda arma de fuego.
La respuesta de la Asociación Nacional de Portadores de Armas plantea tener voluntarios armados.
La propuesta de la NRA ha provocado un debate en todo el país, a la vez que el asunto de control de armas vuelve a la mesa de discusión.