Las 11 horas que Hillary Clinton pasó este jueves testificando en el Congreso apuntalaron la buena racha que atraviesa la ex secretaria de Estado, con un alza en las encuestas y la vía a la nominación demócrata casi despejada, tras la renuncia a presentarse del vicepresidente de EE.UU., Joe Biden.
Tras meses con titulares sobre el presunto oportunismo de sus cambios de posición, sus problemas para conectar con los ciudadanos y su uso de un correo electrónico privado, Clinton parece estar viviendo el momento más dulce de su campaña y tomando forma como la inevitable candidata demócrata en las elecciones de 2016.
"Clinton está en racha. Su buena actuación en el debate , la retirada de Biden y su aparición ante el panel de la Cámara baja la han colocado en primer plano", dijo el decano de la escuela de gestión política de la Universidad de George Washington, Christopher Arterton.
La ex primera dama ha sido la favorita de la contienda demócrata desde que lanzó su campaña en abril, pero no ha logrado generar el entusiasmo que suscitó su rival en las primarias de 2008, el presidente Barack Obama, ni reunir a las masas de gente que acuden a los mítines de su contrincante actual, el senador Bernie Sanders.
Aun así, su soltura en el primer debate demócrata, celebrado el 13 de octubre, le mereció un impulso en las encuestas a nivel nacional, rematado este miércoles por el anuncio de Biden, quien habría competido con ella por los votos de la base tradicional del partido y de quienes apoyaron a Obama en 2008.