Tras quedar en tercer lugar durante el "caucus" celebrado en Iowa, la candidata demócrata Hillary Clinton cambia de estrategia para ganar adeptos.
No hace mucho, la campaña de Clinton rechazaba con desdén la idea de que los votantes jóvenes pudieran definir una elección. Qué rápido cambian las cosas.
Apenas inició su discurso del viernes, Clinton se declaró la candidata de la juventud, imitando a Barack Obama, quien pasó a encabezar la campaña por la candidatura demócrata. La noche anterior, los menores de 30 años acudieron en cantidades inéditas a las asambleas partidarias de Iowa, habitualmente dominadas por los jubilados, y dieron la victoria al senador por Illinois que promete llevar cambios a Washington.
Por eso, después de terminar tercera en Iowa, Clinton bajó de su avión en Nueva Hampshire y declaró: "Aquí se trata sobre todo de los jóvenes en Nueva Hampshire que necesitan un presidente que no sólo hablará de cambios o reclamará cambios sino un presidente que producirá cambios, como yo estoy haciendo desde hace 35 años''.
Tras la derrota que sufrió en los "caucus" de Iowa, donde quedó tercera, Hillary ha aterrizado en Nuevo Hamsphire con el mismo discurso combativo, pero con un talante algo más optimista, positivo y relajado.
Obviamente, ha tenido que combatir la popularidad creciente de Obama y sin citarle directamente insiste en que ella es la que posee más experiencia para el cambio.
"Yo puedo ejercer como presidente desde el primer día", asegura en sus mítines en Nuevo Hampshire, poniendo de manifiesto su experiencia no sólo como senadora, sino también de los ocho años que pasó en la Casa Blanca junto a Bill Clinton.
Sin embargo, en muchos momentos del discurso fue vitoreada, pero en otros fue abucheada por parte de los partidarios de Obama.