En un hecho sin precedentes en la historia de Colombia, un portavoz de los paramilitares, Giovanni Marín, alias "comandante R", acudió ayer al Congreso para defender el proceso de paz entre esos grupos de ultraderecha y el Gobierno de Alvaro Uribe.
Vestido de saco y corbata, Marín, ex jefe político del desmovilizado Bloque Cacique Nutibara (BCN), llegó a las 10H30 (15H30 GMT) a la sede del Congreso en el centro de Bogotá, ante el que expuso por más de una hora los motivos del grupo para desarmarse y pidió apoyo para la negociación de paz.
"El nuestro es un gesto honesto. Por eso, invitamos al país, a la sociedad colombiana, para que sin marcos ideológicos predeterminados acaricie la oportunidad de ver nuestra verdadera voluntad de paz", afirmó el "comandante R".
Ante los congresistas, Marín reconoció que persisten serias dudas en el país y en la comunidad internacional sobre el proceso, sobre todo por el temor de que queden impunes crímenes cometidos por las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Marín aseguró que los 871 miembros del BCN que se desarmaron el 25 de noviembre en la ciudad de Medellín (noroeste), participan en programas de resocialización, por lo que pidió a la comunidad internacional, particularmente a la Organización de Estados Americanos (OEA), acompañar el diálogo.
Asimismo, Marín aseguró que Washington y Bogotá deberán resolver el tema de los pedidos de extradición contra los líderes de las AUC, Carlos Castaño y Salvatore Mancuso, para garantizar el éxito del proceso de paz entre esos grupos y el Gobierno.
"Ese es un problema entre Estados Unidos y el Gobierno. Les compete a ellos y en su momento lo resolverán para bien del proceso (de paz) y de Colombia", afirmó.
Durante su intervención, el ex jefe político del BCN justificó la creación de su grupo en una afligida zona de Medellín (segunda ciudad colombiana) como la única forma de combatir a las milicias urbanas de la guerrilla que, según él, azotaban a la comunidad.
El Gobierno de Alvaro Uribe y las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) reanudaron diálogos de paz en medio de pugnas internas de esos grupos de ultraderecha.
El comisionado de paz del Gobierno, Luis Carlos Restrepo, se encontraba ayer reunido en la norteña localidad de Santa Fe de Ralito (departamento de Córdoba) con los jefes político y militar de las AUC, Carlos Castaño y Salvatore Mancuso.
En la reunión, que se realiza bajo hermetismo, el Gobierno y las AUC tienen previsto avanzar en la elaboración de un cronograma para el desarme de otros grupos de extrema derecha.
Castaño reconoció que las pugnas al interior de los grupos de extrema derecha continúan y advirtió que podrían afectar el desarrollo del proceso de paz con el gobierno colombiano, según una entrevista difundida ayer.
"Temo que si continúan los enfrentamientos internos entre autodefensas (paramilitares) y las diferencias personales entre sus dirigentes, difícilmente podría desarrollarse un proceso que pueda ser presentable ante los colombianos y ante la comunidad internacional", declaró Castaño al diario El Tiempo.
Por su parte, el ministro de Interior y Justicia, Sabas Pretelt, dijo que los acuerdos de paz del gobierno colombiano y los paramilitares no pueden estar sujetos a que se deroguen los pedidos de extradición a EU de los jefes de esos grupos de ultraderecha.
Histórica aparición en Congreso colombiano
Marín cambió su fusil y su uniforme de combate por un impecable traje y corbata.