Unas 30,000 personas participaron en una manifestación histórica que exigió la renuncia del presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, que desde que fue acusado de corrupción hace una semana se ha quedado acorralado y sin apoyos, y más ahora que su inmunidad está en manos del Congreso.
"Basta ya de corrupción", "por dignidad y respeto, basta ya", y "presidente renuncia ya" eran los mensajes más habituales en esta protesta ensordecedora que sin color político pedía, a una sola voz, la dimisión del mandatario.
Pérez Molina fue acusado hace una semana por el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) de liderar la trama de corrupción aduanera conocida como "La Línea".
Por el caso han sido detenidas 27 personas, además de su exvicepresidenta Roxana Baldetti (2012-2015), en prisión desde hace una semana.
En el centro histórico de la capital, millares de personas llegadas desde varios puntos cardinales y de diferentes sectores -estudiantes, empresarios, comerciantes, indígenas, maestros y campesinos- gritaban sin cansancio la petición de salida del gobernante.
La plaza de la Constitución guatemalteca se pintó de azul y celeste, en honor a la bandera, y sin importar edad, color, religión y estatus, lamentaban que su país "no tuviera" presidente.
"¡Presidente, renuncie ya!", gritaba la multitud mientras agitaban banderas y hacían sonar a todo pulmón las vuvucelas frente al Palacio Nacional de la Cultura, donde funcionan el Ministerio de la Cultura y la Secretaría de Comunicación de la Presidencia, y que ayer permaneció cerrado a cal y canto.
"Nos robaron mil millones anuales en 'La línea’, es el salario anual de toda la fuerza policial durante 8 años", decía el rótulo del comerciante Esvin García, uno de los manifestantes.
Maco Minera, originario de Quetzaltenango, manifestó que Pérez Molina y Baldetti "jugaron con el hambre del pueblo".
"Yo no tengo presidente, lo despido por delincuente" decía el cartel del estudiante de Agronomía Ayner Pérez, que junto a otros 18 compañeros hizo viaje desde el departamento de San Marcos.
Pobladores llegados de la comunidad indígena Ixil, en el departamento noroccidental de Quiché, agradecieron a la Cicig por desmantelar la red "La Línea".
A la presión a la que es sometido Pérez Molina para que deje el cargo, cuando falta menos de dos semanas para las elecciones generales del próximo 6 de septiembre, se han sumado la Procuraduría General de la Nación (PGN) y la Contraloría General de Cuentas.
Ambos organismos han pedido la dimisión del presidente, cuyo mandato de 4 años termina el 14 de enero próximo por orden constitucional.
"La población ya está enardecida porque no soporta más la corrupción, el presidente debe renunciar ya porque no es conveniente que siga en el poder", aseguró la procuradora adjunta de Derechos Humanos, Hilda Morales.
Sin embargo, consideró que la salida de Pérez Molina "no es la solución" a la crisis política que vive el país desde abril pasado".
Panamá, entre los planes de exfuncionarios guatemaltecos
Medios locales e internautas alertaron de que el exministro de Gobernación (Interior) de Guatemala Héctor Mauricio López Bonilla, investigado por supuesta corrupción, viajó a Panamá.
El portavoz de la Dirección General de Migración (DGM), Fernando Lucero, confirmó que López abordó el vuelo 389 de Copa Airlines.
La misma fuente informó que el exministro de Defensa Manuel Augusto López Ambrosio viajó el miércoles también a Panamá. El Ministerio de Defensa era otro de los que aparecía en los documentos de las investigaciones en curso en Guatemala relacionadas con la administración del presidente Otto Pérez Molina.
El motivo de la salida de Guatemala de estos exfuncionarios se desconoce, tampoco si de Panamá viajarán a otro país.
"La información oficial que tenemos es Bonilla salió a Panamá".
López Bonilla era uno de los hombres de confianza del presidente Pérez Molina.