El jefe de la milicia chiíta libanesa Hizbulá, Hasan Nasralá, reiteró su disposición a canjear los soldados israelíes que tiene bajo su custodia, por prisioneros libaneses y árabes, mientras que Israel prosigue sus bombardeos contra el Líbano, anunciaron medios locales.
"El mundo entero no logrará la liberación de los dos soldados prisioneros si no es a través de negociaciones indirectas en el marco de un canje", dijo el líder de Hizbulá a la televisión Al Jazira.
Nasralá, que aparecía sereno y mostró sus manos para que vieran que no fue alcanzado por los bombardeos israelíes como el Estado hebreo afirma, desmintió las informaciones de este país según las cuales destruyeron el 50% de su capacidad militar.
"Hizbulá resiste, soporta los golpes, toma iniciativas y dará sorpresas en la próxima etapa", agregó, señalando que cualquiera de sus operaciones es "estudiada en todos sus detalles".
No había terminado de hablar, cuando dos misiles cayeron en los barrios sur de Beirut, donde la aviación israelí lanzó 23 toneladas de bombas sobre una mezquita en construcción, según Hizbulá. Después de una calma relativa durante el día, aparentemente para permitir la evacuación de los extranjeros, los bombardeos se reanudaron esta tarde y se han extendido al norte, sur, centro y este del país. La televisión "New TV" anunció que dos obuses cayeron en el municipio de Baabda, donde está el palacio presidencial.