Investigación
- El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, admitió que España investiga si las comunicaciones de sus ciudadanos fueron espiadas por Estados Unidos, aunque aseguró que no tiene "constancia de que se haya producido ese espionaje".
- Explicó que está esperando una "respuesta" de la Embajada de Estados Unidos sobre el asunto, ya que cuando el semanario alemán “Der Spiegel” informó en agosto que España estaba entre los países que podía haber sido espiado, se convocó a consultas al agregado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos.
El presidente francés, François Hollande, pidió que la cuestión del espionaje de Estados Unidos a sus aliados europeos -reavivada con nuevas revelaciones en la prensa sobre el caso de Francia- figure en la agenda del Consejo Europeo del jueves y el viernes próximos.
"Es a la vez una cuestión nacional y europea", señaló el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, para justificar que este asunto sea abordado por los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE).
Ayrault, quien intervino en la sesión de control al Ejecutivo en la Asamblea Nacional francesa, subrayó: "Tenemos que protegernos, tenemos que exigir que haya nuevas reglas" y eso pasa por un diálogo "sereno y firme" con Estados Unidos.
"La seguridad es efectivamente una exigencia, pero no debe garantizarse a cualquier precio, no debe atentar a la libertad ni a la vida privada", argumentó.
Al referirse a las nuevas evidencias del espionaje masivo practicado por Estados Unidos en Francia, el primer ministro reiteró "la gravedad de lo ocurrido" y consideró que se trata de una práctica "preocupante e incluso chocante" que no se justifica entre aliados, además de atentar contra la privacidad.
La vigilancia realizada por la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) fue uno de los temas abordados en la entrevista celebrada en París entre los jefes de la diplomacia de Francia, Laurent Fabius, y Estados Unidos, John Kerry.
También fue el motivo de la llamada telefónica del presidente estadounidense, Barack Obama, a François Hollande, quien aprovechó para pedirle explicaciones y manifestarle "su profunda reprobación hacia esas prácticas inaceptables entre aliados y amigos".