El hombre armado con una pistola y cables eléctricos que amenazaba con hacerse explotar en un templo de los Testigos de Jehová en Roma fue neutralizado ayer por la Policía italiana.
El hombre, llamado Angelo Cicero, de 33 años, nacido en Catania, había sido expulsado de la secta religiosa hace un año por haber participado en un asalto armado. Según informaciones, no era cierto que tenía explosivos.