La Policía de Malasia descubrió nueve bombas de la Segunda Guerra Mundial en un poblado costero del estado de Johor, después de que un agente advirtiera que un pescador utilizaba como ancla uno de los artefactos explosivos.
El policía vio casualmente el explosivo durante una charla con el pescador, quien aseguraba que se trataba de un artefacto inofensivo que llevaba empleando como ancla desde hacía tiempo, informó el diario "The Star".
Las otras ocho bombas fueron localizadas en la parte trasera de un restaurante del poblado de Kampung Sungai Melayu y tuvieron que ser retiradas por artificieros de la policía.
Las fuerzas de seguridad advirtieron a la población de que notifiquen a las autoridades la localización otras bombas.