Un millón de personas desfilaron ayer por Madrid, Lisboa, París, Berlín y Viena para celebrar el día del orgullo homosexual y reivindicar la igualdad de derechos para la comunidad gay, luchando contra las discriminaciones.
Decenas de miles de personas festejaron el día del Orgullo gay con un colorido desfile que finalizó en la céntrica Puerta del Sol, donde los organizadores leyeron un manifiesto en favor de un mundo "donde la diversidad sea posible".
Al ritmo de música bailable y discotequera que salía de los enormes altavoces colocados en una treintena de carrozas, miles de personas, muchas disfrazadas de vaqueros, romanos o marineros, recorrieron las calles más céntricas de la capital.
Drag queens de elevados tacones y muchas plumas de variados colores se encargaron de animar una fiesta, en la que abundaron las banderas con los colores del arco iris, la purpurina y las plataformas.
En Lisboa, unas 500 personas participaron por la tarde en la Gay Pride organizada por asociaciones de defensa de los homosexuales para reivindicar ante todo el respeto de todas las diversidades.
"Estamos luchando contra la discriminación, especialmente en materia de orientación sexual", declaró Manuel Cabral Morais, presidente de la asociación Ilga Portugal, a la radio privada TSF.
El alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, dio el pistoletazo de salida de la 25 edición del "Christopher Street Day" (CSD) de Berlín, una manifestación homosexual en la que participaron más de 600,000 personas, señalaron los organizadores.
"Ya no hay motivos para esconderse", dijo Wowereit, que se dio a conocer al revelar su homosexualidad hace dos años diciendo "soy homosexual y me siento bien así", una frase muy popular ahora en Alemania.
Entre 500,000 y 700,000 personas, según la policía o los organizadores, participaron ayer en París en un desfile bajo el lema "Orgullosos de ser homosexuales, lesbianas, gays, bisexuales y transexuales", encabezado por el alcalde de la capital, Bertrand Delanoe y el ex ministro de Educación, Jack Lang.
Este año, el tema de la manifestación fue el de la "lucha contra todas las formas de discriminaciones", y reunió también a representantes de partidos políticos tanto de izquierda como de derecha.
En Viena unas 200,000 personas, según los organizadores, participaron en el tradicional desfile de homosexuales.