Honduras reconoció la gravedad de las muertes violentas de 2,029 niños y jóvenes desde 1998 a la fecha, durante una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington, informó ayer la organización humanitaria Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil).
"El Gobierno de Honduras, presente en la audiencia, reconoció su preocupación por estas muertes, tal como lo había manifestado en audiencias anteriores, y expresó su compromiso de investigar y sancionar a los responsables", precisó Cejil en un comunicado.
"Esta situación (de las ejecuciones en Honduras) había sido planteada por Casa Alianza y Cejil ante la CIDH en noviembre de 2001. "Durante esta nueva audiencia (2003), los organismos de derechos humanos informaron que desde aquel momento (2001) hasta el presente han sido ejecutados 1,062 niños, niñas, adolescentes y jóvenes más, haciendo un total de 2,029 muertes violentas desde enero de 1998 a septiembre de 2003".
La investigación de estas muertes está a cargo de una unidad especial de investigación de muerte de menores que dependen del Ministerio de Seguridad y de Gobernación, pero hasta el presente, según indicó Casa Alianza, esta unidad tiene asignados solamente 103 casos de los cuales sólo 23 han sido investigados y otros 80 casos están en proceso de investigación, advirtió Cejil.