Los habitantes de Hong Kong acudieron ayer en gran número a las urnas para unas elecciones legislativas en las que al parecer enviaron a la legislatura a varios candidatos antigubernamentales.
Tales resultados podrían debilitar aun más al impopular gobierno del jefe del ejecutivo, Tung Chi wa.
Encuestas a boca de urna indicaron que varios políticos opositores y partidarios de la democracia obtuvieron victorias significativas, consiguiendo al menos 18 de los 30 escaños que se eligen de manera directa. Los candidatos oficiales, por su parte, habrían conquistado al menos 11 bancas. Otras contiendas electorales parecían decidirse por márgenes muy estrechos, según encuestas efectuadas por investigadores de la universidad de Hong Kong.
La campaña ha sido afectada por escándalos y por presunta intimidación de votantes. Muchos residentes de Hong Kong se han mostrado frustrados por la decisión de Pekín de descartar una democracia plena en el futuro inmediato.
La votación fue rápida y briosa durante todo el día, y hubo escasez de urnas electorales en algunas mesas.
El autoritario liderazgo de Pekín se ha mostrado preocupado por los resultados de las elecciones, siete años después de que Gran Bretaña devolvió la ex colonia a China. La oposición, a su vez, ha denunciado maniobras para reducir su margen de victoria.
Unas 3.2 millones de personas emitieron el sufragio, siendo el nivel de participación más alto desde que el Renio Unido devolvió la colonia a China, en 1997. La mitad de las 60 bancas son elegidas de manera directa.
La otra mitad de los legisladores son escogidos por menos de 200,000 personas pertenecientes a grupos de intereses especiales, tales como empresarios y profesionales.
El jefe del Ejecutivo, Tung Chee-hwa, extendió su mano a los miembros del nuevo Parlamento para impulsar la prosperidad económica y la estabilidad social.