El disidente cubano Guillermo Fariñas, en huelga de hambre y sed desde hace 16 días, fue hospitalizado tras sufrir un nuevo desmayo.
Fariñas perdió el conocimiento en su casa de Santa Clara, y fue trasladado al hospital provincial Arnaldo Milian Castro por familiares y periodistas.
El médico personal del opositor, Ismel Iglesias, informó que Fariñas amaneció con presión baja, taquicardias y síntomas visibles de deshidratación.
Por otro lado, el Parlamento Europeo condenó, por abrumadora mayoría, la muerte de Zapata y exigió al Gobierno del general Raúl Castro la inmediata libertad de todos los presos políticos.