Un pequeño “hotel” hecho enteramente con las tarjetas magnéticas que sirven de llave electrónica en este tipo de establecimientos abrió sus puertas en Nueva York.
“He necesitado más de 200.000 llaves electrónicas, lo que equivaldrían a unos 17 kilómetros de tarjetas. Ha sido todo un reto porque es la primera vez que hago una estructura interactiva como ésta, donde la gente se puede tumbar en la cama y hasta sentarse en el inodoro”, explicó su autor Bryan Berg, quien ostenta el récord mundial de construcción de castillos de naipes.
Este “hotel” ocupa unos 40 metros cuadrados y tiene recepción, habitación con cama, sillas, mesillas de noche, lámparas y televisión, y hasta su cuarto de baño, con inodoro, lavabo y bañera incluidos.
Las 250 primeras personas que visitaron el “hotel ”recibieron una noche gratis en uno de verdad de la cadena Holiday Inn, promotora de esta curiosa iniciativa.