La oposición emprendió ayer el esfuerzo final por conseguir apoyo para someter a referéndum la continuidad del mandato del presidente Hugo Chávez cuyo gobierno cerró aeropuertos privados para evitar ataques desde helicópteros.
Tres personas fueron detenidas, dos de ellas portando granadas cerca de centros de recolección de firmas, informó ayer el ministro de Defensa, José Luis Prieto.
Prieto defendió a los militares que el sábado fueron duramente criticados por la oposición que los acusó de entorpecer la campaña que comenzó el viernes y culmina hoy.
Prieto aseguró que los militares tienen funciones de "centinelas" y que quienes los agredan incurren en "responsabilidades legales y penales".
Los aeropuertos privados y helipuertos de Venezuela fueron cerrados preventivamente mientras dura la recolección de firmas, confirmó el ministro.
Explicó que la medida fue adoptada para evitar ataques como los registrados en 2002 cuando "desde helicópteros lanzaban granadas sobre manifestaciones".
Por su parte, dos directivos del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ezequiel Zamora y Jorge Rodríguez destacaron la "total normalidad" del proceso.
Entretanto, diputados oficialistas insistieron ayer en denunciar presuntas irregularidades. "La oposición revivió a los muertos, multiplicó los panes (al referirse a las firmas) y ahora vamos a ver qué otro milagro van a hacer", declaró el diputado oficialista Luis Tascón.
Tascón denunció que los opositores "están cometiendo gran cantidad de irregularidades" y advirtió que "lo que están buscando es un fraude y muchas planillas tendrán que ser rechazadas".
Los opositores culminarán la recolección de firmas hoy y luego que las consignen al CNE, este organismo tiene un mes para verificarlas y anunciar si son suficientes para solicitar el referéndum. La consulta sobre el mandato de Chávez, que concluye en 2006, debe ser pedida por el 20% de los 12 millones de ciudadanos empadronados.
Además de buscar la revocatoria del mandato de Chávez, los opositores buscan remover a 34 diputados oficialistas. La tensión marcó el cierre del penúltimo día de recogida de firmas, con denuncias oficiales sobre intentos de "megafraude", detenidos armados y el cierre de aeropuertos.
Desde el centro de Caracas y a través del canal estatal de televisión, Chávez pidió a sus partidarios mantenerse en "defensa activa" en cada centro recolector de firmas y atentos hasta el último minuto de hoy, cuando concluirá la jornada opositora.
Ese intento de "megafraude", según Chávez, consiste principalmente en la manipulación o duplicación de firmas y en presiones de empresarios a sus trabajadores para que apoyen la convocatoria de un referendo contra el mandato del Presidente.
La oposición venezolana calificó ayer de "absolutamente exitosa" la tercera y penúltima jornada de recogida de firmas contra Chávez y diputados afines a su gestión.
"Vamos a mantener la movilización cívica. No podemos dar cifras, pero las informaciones de todo el territorio es que tenemos una jornada absolutamente exitosa. La solución está en manos de cada uno de nosotros (...); el fin está cerca", dijo Enrique Mendoza, líder de la Coordinadora Democrática, la principal alianza "antichavista".
Mendoza agregó en rueda de prensa que la oposición activó un "macrooperativo" en todo el país para captar a los firmantes rezagados que aún no han podido estampar su firma para pedir un referendo contra el mandato de Chávez y 33 diputados oficialistas.
La operación consiste en transportar a los firmantes hacia puntos de recogida itinerante de firmas y en una mayor información de los centros donde ya se agotaron las planillas elaboradas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) con papel de seguridad.
"A medida que se vayan agotando las planillas, vamos a decirle a la gente a dónde pueden dirigirse", señaló Mendoza, y agregó que en los dos primeros días de la jornada opositora "el 85.8% ha transcurrido sin ninguna incidencia de toda naturaleza".
En el porcentaje restante incluyó denuncias contra "una minoría" de militares del "Plan República" de la Fuerza Armada, organizado para resguardar los procesos electorales, que "entorpecen" la labor en algunos centros de recolección de firmas, aseguró. La oposición necesita recabar hasta hoy al menos 2.4 millones de firmas para activar la consulta contra Chávez.