El conductor del autobús que fue atacado en Londres y en el que murieron 13 personas dijo ayer que hubo una explosión repentina que dejó una escena de carnicería. "De repente hubo una explosión, luego la carnicería. Todo pareció pasar detrás mío"", dijo George Psaradakis, de 49 años.
Psaradakis dijo que trató de ayudar a sus pasajeros. "Había muchos heridos y pensé cómo puedo estar vivo con todas estas personas muriéndose a mi alrededor?"".
Dijo sentirse "aliviado"" de estar vivo, a pesar de que siente gran dolor por los que perecieron y sus familias.
Un colombiano narró que "en el vagón que venía, la mayoría de gente murió. Yo iba sentado, cuando de un momento a otro sentí la explosión tan horrible", narró Fabián Alberto Cataño, un trabajador de servicios de aseo de 33 años. "Con una mano yo le di puños a un vidrio y lo reventé, yo saque la cabeza y vi una luz blanca que me iluminó algo. Yo tengo una pierna rota y se me incrustó una lata", aseguró.
El conductor del autobús que fue atacado en Londres y en el que murieron 13 personas dijo ayer que hubo una explosión repentina que dejó una escena de carnicería. "De repente hubo una explosión, luego la carnicería. Todo pareció pasar detrás mío"", dijo George Psaradakis, de 49 años.
Psaradakis dijo que trató de ayudar a sus pasajeros. "Había muchos heridos y pensé "cómo puedo estar vivo con todas estas personas muriéndose a mi alrededor?"""
"La policía me sacó de allí porque tenía preocupación de que hubieran más explosiones"", señaló.
Dijo sentirse "aliviado"" de estar vivo, a pesar de que siente gran dolor por los que perecieron y sus familias.
Un colombiano que sobrevivió a los atentados narró que "en el vagón que venía, la mayoría de gente murió. Yo iba sentado, cuando de un momento a otro sentí la explosión tan horrible", narró Fabián Alberto Cataño, un trabajador de servicios de aseo de 33 años.
El colombiano resultó herido con esquirlas en las piernas y logró salir del vagón después de romper el vidrio de una ventanacon sus puños.
"Con una mano yo le di puños a un vidrio y lo reventé, yo saque la cabeza y vi una luz blanca que me iluminó algo. Yo tengo una pierna rota y se me incrustó una lata", aseguró.
Por su parte, Juan Pablo Riaño calificó como "un milagro de Dios" estar con vida después de la explosión que afectó el trenen el que viajaba.
"Yo estaba dentro de la cabina donde fue la explosión. Del momento de luz llegó un momento de oscuridad, sentía un viento con humo, se sentían esquirlas (..) después fue una oscuridad total", relató Riaño con dramatismo.
El colombiano dijo que sufrió heridas menores y que despuésdel caos socorrió a varias personas heridas, algunas de lascuales resultaron gravemente amputadas.
"Me controle, trate de estar lo más tranquilo, en el vagóndonde yo estaba las puertas se cayeron, ayude a levantar unaseñora que estaba muy mal", recordó.
"Más adelante había otro señor, lo ayude para poner la cabeza en una maleta y se apoyara mejor, estaba con los pies amputados, estaba muy mal", concluyó.