Las calles de Nueva York tuvieron ayer una menor afluencia de taxis que lo habitual tras el inicio de una huelga convocada por un sindicato del sector.
Los taxistas protestan contra la normativa que les obliga a contar con un sistema de pantallas táctiles que permitirían a los pasajeros pagar con tarjeta de crédito, buscar la dirección de un restaurante y comprobar la localización del vehículo gracias al GPS.
Bhairavi Desai, líder del sindicato, dijo que el 75% de los taxis de Nueva York secundarán la huelga.