Tras sobrevivir al paro opositor que colapsó la economía venezolana por dos meses, el presidente Hugo Chávez inició la batalla contra uno de sus más enconados adversarios, el hombre más rico de Venezuela y segundo magnate de América Latina, Gustavo Cisneros, a quien acusa incluso de haber intentado derrocarlo en abril del 2002.
El presidente lanzó sus primeros misiles el pasado miércoles, cuando su gobierno notificó a la televisora de Cisneros, Venevisión, de la apertura de un proceso administrativo, que podría acarrarearle incluso la sanción de cierre temporal, según el ministro de Infraestructura, Diosdado Cabello.
Venevisión fue el cuarto canal de televisión al que el gobierno le abrió investigaciones, Chávez los llama los "Cuatro Jinetes del Apocalipsis", por el tipo de cobertura que hicieron del paro nacional opositor de dos meses que finalizó el domingo pasado y que buscaba sacar del poder al mandatario.
Contra él Chávez inició una diatriba el pasado 10 de enero, cuando lo acusó de comandar "el cuartel general" donde se fraguaba un golpe de Estado contra su gobierno.