El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien el domingo alcanzó su tercera reelección por seis años más, dijo que está abierto a un diálogo con la oposición, pero sin subordinarse ni subordinar su gobierno a los “intereses de la burguesía”.
“Yo no llegué aquí para subordinar mi persona, mucho menos el Gobierno o el Estado a los intereses de la burguesía”, respondió Chávez al ser consultado sobre la posibilidad de que sostenga acercamientos en su nueva gestión con los sectores adversarios.
“Los intereses nacionales y el mandato de la Constitución; en este marco, nosotros estamos abiertos y dispuestos a promover, a participar, a impulsar (...) distintos mecanismos de encuentros, de debate, de diálogo”, complementó.
Indicó, por otra parte, que no está dispuesto a la “vieja manera” de acercamientos y criticó que en Venezuela “hace 20 años” el diálogo “era prácticamente a plomo”.
Chávez ratificó su llamado a los dirigentes de la oposición “a que le hablen claro al país y que muestren, que demuestren, una voluntad de convivencia”.
Confirmó, por otro lado, que se comunicó telefónicamente con su rival en las elecciones, el “señor (Henrique) Capriles”, a quien durante la campaña prácticamente se limitó a llamar “majunche” (poca cosa).