Un alud de hielo desprendido de un glacial de montaña ha provocado una tragedia sin precedentes en el Cáucaso ruso, con más de 100 personas desaparecidas y todo un distrito arrasado por un magma de nieve y lodo.
El ministerio de Situaciones de Emergencia ruso señaló hoy que 110 personas han desaparecido y al menos 30 de ellas podrían haber muerto en el distrito de Osetia del Norte afectado por el alud de hielo que la noche del viernes se desplomó de la cordillera de Kobán.
"La tragedia de Osetia del Norte es enorme. Ha sido toda una catástrofe. No recuerdo algo similar", afirmó ayer el presidente ruso, Vladímir Putin.
Un enorme bloque de hielo se desgajó del glacial Maili a 2,500 metros de altura a primera hora de la noche del viernes y arrastró hasta tres millones de toneladas de nieve, rocas y detritos durante cerca de 30 kilómetros.
La altura de la lengua de hielo que se derramó por el valle a los pies de Kobán alcanzó en algunos puntos hasta 90 metros de altura.
Tras desembocar en la base del glacial, la masa de hielo y tierra asoló el distrito donde se encontraba hasta ahora la aldea de Karmadon, que quedó sepultada junto con sus más de treinta habitantes.
En la zona además había un hospital de tres pisos y varias instalaciones turísticas, donde estaban gran parte de los desaparecidos señalados por las autoridades osetas.
Los técnicos de salvamento que trabajaban en la zona cubierta rescataron con vida a 26 personas y dos de ellas fueron hospitalizadas, informó la presidencia oseta.
Mijail Rozanov, subdirector del centro de crisis del ministerio de Situaciones de Emergencia, señaló que se ignora aún la suerte de 110 personas que se encontraban en la zona en que se produjo la avalancha.
El primer ministro de Osetia del Norte, Mijail Shatalov, explicó por su parte las dificultades para determinar cuántas personas yacen aún bajo la masa de hielo, árboles y barro arrastrados desde el glaciar Maili, aunque aventuró la cifra de un centenar.
A los operativos de salvamento de Osetia del Norte se unieron equipos de las vecinas repúblicas de Kabardino Balkaria, Karachevo Cherkesia e Ingushetia, con tres helicópteros y varios vehículos todoterreno para sortear la difícil orografía de la región.
Un avión Il-76 procedente de Moscú aterrizó en el aeropuerto de Mozdok, el más cercano al lugar de la catástrofe, con medio centenar de especialistas con perros de rastreo, ideales para encontrar personas sepultadas por avalanchas o terremotos.
Según las autoridades osetas, todo depende de las condiciones meteorológicas en la zona durante las próximas horas, pues existe el grave riesgo de riadas y de que los lagos artificiales formados en la montaña al paso del alud terminen desbordándose sobre la llanura.
Hundimiento de glacial causa tragedia en el Cáucaso
Equipos del ministerio de Situaciones de Emergencia rusos recuperaron los cuerpos de 17 personas sepultadas.