La tormenta tropical "Gustav" castiga con fuertes lluvias a Haití, mientras Cuba y Jamaica, sus próximos objetivos terrestres, observan con temor su furia, que puede intensificarse si se transforma de nuevo en huracán.
El sistema mantiene vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora, con ráfagas más fuertes, y se pronostica que se fortalecerá cuando se aleje de Haití, informó ayer el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, con sede en Miami.
"Se vaticina un lento fortalecimiento y la tormenta podría convertirse en un huracán mañana o el viernes", precisó el CNH.
Los meteorólogos pronosticaron que existe la posibilidad de que "Gustav" sea un huracán de categoría tres, una de las mayores en la escala de intensidad Saffir-Simpson, que va del uno al cinco.
"Gustav" se transformó en el tercer ciclón de la temporada de huracanes el martes y arremetió contra el suroeste de Haití con vientos de 150 kilómetros por hora.
En Haití y República Dominicana ha dejado al menos 23 muertos.
Está vigente un aviso de tormenta tropical (paso del sistema en 24 horas) en la frontera entre República Dominicana y Haití hasta la zona haitiana de Le Mole San Nicholas.
Jamaica y las islas Caimán están bajo aviso de tormenta tropical y de vigilancia de huracán (paso en 36 horas).
El ojo de "Gustav" se encontraba al oeste de Puerto Príncipe y a 145 kilómetros al sur sureste de Guantánamo, en Cuba.
Se desplaza muy lentamente, a siete kilómetros por hora, hacia el oeste noroeste y en esta trayectoria la tormenta debe pasar entre Jamaica y la costa sureste de Cuba el jueves.