El huracán Joaquín descargó el jueves lluvias torrenciales a su paso por islas escasamente pobladas en el oriente de las Bahamas, mientras meteorólogos advierten que la tormenta de categoría 4 podría fortalecerse aún más antes de enfilarse a la costa Este de Estados Unidos.
La tormenta azotó árboles y edificios mientras las marejadas alcanzaban las ventanas de algunas casas en la isla de Long Island de las Bahamas e inundaban la pista del aeropuerto en Ragged Island. No hay informes inmediatos de víctimas, dijo el capitán Stephen Russell, director de la Agencia Nacional de Manejo de Emergencias de Bahamas.
El primer ministro Perry Christie dijo que estaba modificando leyes para ordenar evacuaciones porque algunas personas se negaban a dirigirse a albergues.
"No conocemos el impacto que tendrá un viento de 209 kilómetros por hora (130 mph) en esas áreas'', dijo. "Sabemos que es una experiencia aterradora''.
Christie y otros altos funcionarios también rechazaron señalamientos de que el gobierno no estaba preparado para la emergencia y que la población no recibió orientación apropiada.
Se prevé que la tormenta se acerque o pase por la región central de Bahamas durante la madrugada.
Personas en la isla de Eleuthera se preparaban para la llegada del meteoro el jueves colocando sacos de arena y tablones en las ventanas de los negocios.
"Va a ser una tormenta aterradora'', dijo el trabajador de la construcción Jason Petty, de 42 años, mientras señalaba a las grandes nubes que se apreciaban a la distancia al atardecer en Eleuthera. "Se ve bonito ahora, pero más tarde va a ser terrible, simplemente terrible''.
Petty ayudaba a su amigo Demetrius Johnson, propietario de la barbería Majestic 9, a prepararse para la tormenta. Johnson había compartido imágenes de los daños que dejó el fenómeno en Acklins y otras islas a través de la aplicación para teléfonos móviles Whatsapp.
La tormenta se aproximaba a Eleuthera luego de causar graves inundaciones en Acklins, donde ocurrieron apagones y se cortó el servicio telefónico. Russell dijo que unas 565 personas que viven allí estaban atrapadas en sus casas.
Se espera que islas como San Salvador, la Isla del Gato y Cayo Rum sean las más afectadas antes que la tormenta cambie de rumbo hacia el norte, dijeron meteorólogos.
Joaquín tenía vientos máximos sostenidos de 210 kilómetros por hora (130 millas por hora) y sus vientos con fuerza de huracán se extendían 80 kilómetros (50 millas), dijo el Centro Nacional de Huracanes en Miami. Para las 0100 GMT del viernes, la tormenta estaba situada a unos 45 kilómetros (25 millas) al este-sureste de Long Island tras pasar sobre Samana Cays, Bahamas. Se desplazaba con rumbo suroeste a 9 kph (6 millas).
Las autoridades en el cercano archipiélago de Turcos y Caicos ordenaron el cierre de aeropuertos, escuelas y oficinas del gobierno.
Por su parte el gobierno de Cuba emitió una alerta de tormenta tropical para las provincias de Camagüey, Las Tunas, Holguín y Guantánamo
Las predicciones apuntaban a que la tormenta virará hacia el norte y noroeste, hacia Estados Unidos, el viernes, aunque los expertos seguían reuniendo datos para tratar de determinar cómo podría afectar a la costa Este de Norteamérica.
``Todavía hay una alta posibilidad de que el ciclón pueda llegar a algún punto de Estados Unidos'', dijo Dennis Feltgen, un meteorólogo y vocero del Centro Nacional de Huracanes.