Centenares de personas han sido evacuadas en el estado de Sinaloa al tocar tierra el huracán Manuel, que está castigando a México desde el pasado viernes sembrando la tragedia a su paso por extensas áreas del país.
“Manuel” estaba arrimándose a la costa occidental de México y ayer se descargó sobre este estado, con vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora, rachas de 150 km y fuertes lluvias.

El huracán se está desplazando tierra adentro, hacia el norte, a una velocidad de 6 kilómetros por hora, aunque el pronóstico es que a última hora pierda fuerza y se convierta en tormenta tropical, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
“Hay barcos resguardados, mareas altas, cables y árboles derribados, así como las comunidades de las Aguamitas, San Pedro y Dautillos incomunicadas”, dijo Evelio Plata Inzunza, alcalde de Navolato, cerca de la costa de Sinaloa.

El coordinador de Protección Civil de Sinaloa, Ismael Checa Landeros, indicó que están trabajando en varios municipios de este estado, como Angostura y Salvador, para evacuar a algunas comunidades que están sufriendo fuertes vientos.
“Hasta el momento han sido 750 los evacuados en diferentes puntos del estado”, agregó la fuente.
Los habitantes de Sinaloa pasaron un día de tensión, ante la llegada del huracán, que en los últimos días azotó el sur y el centro de México, y se unió en la tragedia a otro huracán, ya extinto, “Ingrid”, que se formó en el Atlántico.
El último saldo oficial de ambos meteoros es de 81 muertos, la mayor parte de ellos en Guerrero, donde se cebó “Manuel” en los últimos días, y causó inundaciones, cortó carreteras y desbordó ríos y arroyos.
En ese mismo estado se siguen las tareas para averiguar qué pasó con 58 personas que están desaparecidas y que se teme pudieron quedar sepultadas por un alud, en la comunidad de La Pintada, un lugar remoto al que solo se puede llegar en helicóptero. Mientras se asimila la tragedia de Guerrero, en el estado de Sinaloa las autoridades se han volcado en las áreas que se han visto afectadas desde que “Manuel” tocó tierra, especialmente en zonas de la playa. Solo en Navolato fueron desalojadas unas 300 personas. En Villa Juárez, más de 130 personas se refugiaron en la iglesia de la comunidad.