EL DEPUESTO presidente iraquí, Saddam Hussein, que está pendiente de ejecución, instó en una carta al pueblo iraquí, incluidas las fuerzas armadas y la resistencia a permanecer unidos, ser tolerantes y evitar el odio hacia los demás.
Saddam envió este mensaje escrito, luego que el tribunal de apelación de lo penal ratificara la sentencia a muerte dictada contra el ex dictador por ordenar la muerte de 148 chiítas de la aldea de Duyail acusados de atentar contra Saddam en 1982.
"Oh, pueblo iraquí, tienes que recordar que Dios el altísimo te ha elegido para ser un símbolo de tolerancia, coexistencia fraternal y amnistía, por lo tanto me dirijo a ti para que evites el odio y la malevolencia", dice la nota.
En la carta, el ex presidente asegura que si es ejecutado "me ofreceré a mí mismo como sacrificio".
"Si el Clemente (Dios) quiere llevarse mi espíritu, este ascenderá para vivir con los mártires", dice Saddam en el mensaje, difundido por su equipo de defensa.
Asimismo, el ex dictador se encomienda a Dios.
"A pesar de las dificultades a las que hemos hecho frente antes de la revolución (1968) y después, Dios el todopoderoso, no quiso tomar la vida de Saddam Hussein, si quiere tomar mi vida ahora, depende de él, porque él ha sido quien me ha traído a la vida y me ha protegido hasta ahora".
Saddam también hace referencia al enfrentamiento sectario que vive Irak y lo achaca a "algunas personas que tienen la nacionalidad iraquí pero que han sido cargadas de odio en Irán".
El depuesto presidente estima que "el odio ciega a las personas, impide hacer reflexiones equilibradas y aparta a las personas del camino correcto".
No obstante, pese al enfrentamiento con Estados Unidos, Saddam Hussein llamó al pueblo iraquí y a la resistencia a "no odiar a los pueblos de los países que nos han agredido ya que hay que distinguir entre las personas que acatan las decisiones y sus gobernantes".
Al final del mensaje, de tres páginas, el dictador iraquí escribió un poema y lo rubricó con sus habituales palabras "Dios es grande, larga vida a nuestro pueblo, larga vida a Irak, y larga vida a Palestina".
El tribunal especial encargado de juzgar a Saddam Hussein dictó el 5 de noviembre la condena a muerte en la horca.
Hussein pide unión del pueblo iraquí
Diversos grupos de derechos humanos y gobiernos están en desacuerdo con la pena de muerte.