El derrocado líder iraquí, Sadam Hussein, depositó 3,000 millones de dólares en bancos sirios controlados por el Gobierno de Bacher el Asad, según informa en su último número la revista "Time", que cita fuentes oficiales de EEUU.
Se trata sólo de parte de la fortuna personal de Sadam que las autoridades estadounidenses tratan de localizar desde que sus tropas controlan Irak con el objetivo de asegurarse de que ese dinero no se emplea para financiar ataques contra sus tropas en ese país.
La revista afirma que en los últimos meses, la administración del presidente George W. Bush ha presionado privadamente al Gobierno de Damasco para que entregue los fondos.
El asunto fue abordado en la reunión que mantuvieron en mayo el secretario de Estado, Colin Powell, y el presidente sirio, Bacher el Asad.
Las fuentes citadas por la revista aseguran que Washington ha facilitado incluso al régimen sirio los nombres de al menos dos entidades financieras sospechosas de albergar los fondos del ex presidente iraquí e incluso los números de varias cuentas bancarias.
Siria, país al que EU acusó durante la invasión de Irak de facilitar la entrada en territorio iraquí de material militar y de permitir la huida de líderes del régimen de Bagdad, ha negado en varias ocasiones que haya dinero de Sadam en sus bancos.
Las fuentes de "Time" dicen que hace dos semanas el Departamento del Tesoro envió a Damasco a dos expertos financieros y a dos miembros del nuevo Banco Central de Irak, creado por las autoridades de EU en Bagdad, para rastrear cuentas bancarias en Siria.