La investigadora española Celia Sánchez Ramos desarrolló un sistema de Identificación de Personas basado en la Biometría Ocular, que le valió el Gran Premio en Suiza.
La invención permite comparar en un segundo la topografía interna de la córnea con la que está registrada en un banco de datos, sin causar efectos secundarios.
Según el jurado del trigésimo octavo Salón Internacional de las Invenciones Técnicas y Nuevos Productos de Ginebra, compuesto por 85 personas, el aparato es infalible porque permite la observación interna de la córnea, algo que no logran los sistemas actuales.
Sánchez Ramos fotografía dos veces, desde ángulos diferentes, la córnea de la persona a identificar y la compara en 1000 puntos distintos con la registrada anteriormente.