Científicos aseguran haber dado un "paso de gigante" en el tratamiento del cáncer de próstata al identificar las hormonas que activan los tumores causantes de la dolencia.
Se trata de dos hormonas clave en la activación de una variación genética específica que genera la creación de los tumores.
La investigación se centró en las hormonas andrógenas -la testosterona, la androsterona y la androstendiona- y en la influencia que tienen al fusionar genes diferentes, lo que resulta en una mutación genética hallada en muchos cánceres.