Las autoridades españolas que investigan los atentados terroristas de la semana pasada en Madrid dijeron ayer que creen haber identificado a entre seis y ocho marroquíes como posibles autores materiales y la policía del País Vasco detuvo a un argelino en conexión con los ataques, que dejaron 201 muertos y más de 1,600 heridos.
La información se conoció en una jornada en la que unas 3,000 personas se congregaron en la Catedral de la Almudena de Madrid para asistir a los funerales de las víctimas de los atentados.
La ceremonia fue presidida por la reina Sofía y oficiada por el arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela. En el exterior de la catedral, cientos de personas rezaban y llevaban en su ropa el lazo negro, que se ha convertido en un símbolo nacional en España en los últimos días.
Las autoridades españolas dijeron que están mostrando las fotografías de los sospechosos a testigos de los atentados con bomba en la red ferroviaria de la capital española, dijo un investigador.
Uno de los sospechosos, Jamal Zougam, de 30 años, ha sido detenido por la Policía española. Según las autoridades, Zougam tiene vínculos con dos hombres que han sido acusados en conexión con los atentados suicidas de mayo de 2003 en Casablanca, Marruecos, que causaron la muerte de más de 30 personas, en atentados que han sido atribuidos a la red terrorista Al Qaeda.
También se sospecha que Zougam es un seguidor de Imad Eddin Barakat Yarkas, el presunto líder de la red al Qaeda en España, según documentos judiciales españoles.
Además de las sospechas sobre la participación de Al Qaeda en los atentados, las autoridades españolas y estadounidenses también investigan si puede la banda armada vasca ETA puede haber tenido algún papel en las explosiones.
En San Sebastián, la policía vasca detuvo al ciudadano argelino Ali Amrous en conexión con los atentados, dijo ayer un funcionario del Ministerio del Interior del gobierno regional del País Vasco.
Miles de personas, embargadas de dolor "por la muerte violenta de tantos hermanos", rindieron ayer homenaje a las víctimas de los atentados .
El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, dirigió "un emocionado saludo a los familiares" y destacó que "los trágicos atentados nos han sumergido a todos en un profundo dolor que sólo encuentra alivio en la oración". Además de esta ceremonia, el Gobierno español acordó la celebración de un funeral de Estado el próximo 24 de marzo.