Francisca de Paula de Jesús, una mujer negra y analfabeta que cuenta con una legión de devotos brasileños que le atribuyen diversos milagros, fue beatificada ayer por la Iglesia católica.
La ahora beata, conocida en el estado central de Minas Gerais como Nha Chica y como “madre de los pobres”, recibió el reconocimiento de la jerarquía católica después de una campaña iniciada por sus fieles en 1952.
Se trata de la primera vez que una negra brasileña recibe ese reconocimiento, que antecede la santidad.
Cerca de 40,000 personas acompañaron la ceremonia de beatificación en la diminuta ciudad de Baependi, donde el cardenal Angelo Amato, prefecto de la congregación de la causa de los santos, leyó la carta apostólica que declara venerable a Francisca de Paula de Jesús. El cardenal representó en la ceremonia al papa Francisco.
“Nha Chica representa al pueblo mineiro”, declaró en la ceremonia el gobernador del estado de Minas Gerais, Antonio Anastasia.
La ahora beata nació 1810 en la ciudad de São Joao Del Rey, Minas Gerais, y a temprana edad se trasladó a Baependi, donde actualmente hay un templo católico en su homenaje.
Quedó huérfana a los 10 años de edad y, según sus biógrafos, se consagró desde joven a la fe y la oración. En Baependi, pese a ser analfabeta, ganó fama de sabia consejera, al punto que personas viajaban desde lugares distantes para hablar con ella y pedirle oraciones antes de tomar decisiones personales.