La Iglesia Ortodoxa Rusa condenó los crímenes cometidos por el ex presidente de Irak Saddam Hussein, pero pidió clemencia, para que no se cumpla su ejecución decidida por un tribunal iraquí.
"La misericordia es mejor que la venganza, porque ofrece a la persona condenada a la muerte la oportunidad de arrepentirse", declaró el padre Vsévolod Chaplin, jefe adjunto del departamento internacional del Patriarcado de Moscú.
Chaplin admitió que Hussein "cometió graves crímenes contra los habitantes pacíficos de su país", pero recordó que su figura "cuenta todavía con el respeto de numerosos habitantes de Irak".