La iglesia católica salvadoreña pidió ayer a los partidos políticos que participarán en las elecciones del 21 de marzo de 2004 controlar la violencia electoral para preservar el proceso de paz que se inició en 1992.
"Somos todos salvadoreños por encima de ser areneros, del FMLN o CDU, y estamos comprometidos en un proceso de paz que debemos llevar adelante", manifestó el vicario general de la Arquidiócesis de San Salvador, Jesús Delgado.
Simpatizantes de la gobernante Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y el opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) protagonizaron un enfrentamiento a pedradas que dejó un saldo de unas 23 personas lesionadas, el pasado jueves.
El incidente ocurrió en San José Las Flores, Chalatenango, norte del país, cuando el candidato presidencial de ARENA, Antonio Saca, visitaba ese municipio, que es gobernado por el FMLN.
Para Delgado, los choques entre los partidos suceden porque si bien "las armas materiales se depositaron" cuando se firmaron los Acuerdos de Paz entre el Gobierno de ARENA y el FMLN poniendo fin a 12 años de guerra (1980-1992), todavía hay "mucho odio y rencor" entre ambos colectivos.
"Tratemos de salvar primero nuestro proceso de paz, que todavía anda cojeando, y hagamos que las elecciones sean un acuerdo fraterno sin violencia, porque la violencia solamente va en detrimento de la democracia", reiteró el religioso en una rueda de prensa en la Catedral Metropolitana, después de la misa dominical.
En las elecciones presidenciales de 2004 en El Salvador, ARENA intentará ganar su quinto período consecutivo de gobierno desde 1989 y el FMLN hará lo suyo para llegar por primera vez a la presidencia, de la mano de su líder Shafick Handal.
Delgado insistió en la necesidad de una reforma en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), que está en manos de los partidos políticos, para que se vuelva "un ente apolítico, formado por gente competente y que sirva a la causa en estos casos de violencia".